SANTO DOMINGO.- El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez dijo ayer que el momento que vive la República Dominicana impone que todos se “aprieten los cinturones” y reclamó que los funcionarios controlen el gasto, ahorren y eviten el dispendio.
Entrevistado por periodistas, descartó que el sector empresarial sea quien lleve la “peor parte” con la reforma fiscal que ha propuesto el Gobierno.
Dijo que indudablemente estos ajustes crean una situación difícil, pero no hay otra opción dada la realidad económica en que se encuentra el país.
“Es una realidad difícil, muy difícil, es grave la situación indiscutiblemente, pero aquí no hay más remedio que a mal tiempo buena cara, o sea, que hay que poner todo el esfuerzo posible, creer en que podemos seguir adelante, el Presidente ha anunciado que espera que en un par de años las cosas más o menos se equilibren”, señaló
Señaló que no se puede negar que para el pueblo hay una cuota de sacrificio bastante grande, pero dijo confiar en lo dicho por el presidente Danilo Medina .
El arzobispo de Santo Domingo fue entrevistado previo a iniciar una eucaristía de clausura del XXX Encuentro Nacional de Pastoral, celebrado con la participación de obispos, sacerdotes y diáconos en la sede de la Escuela de Evangelización Juan Pablo II, ubicada en la avenida Jacobo Majluta.
Sus declaraciones aparecen reseñadas en la edición de este domingo del periódico Listín Diario.
Este año dicho encuentro fue dedicado al quincuagésimo aniversario de la Conferencia del Episcopado Dominicano.
Estuvieron presentes el arzobispo de Santiago, Ramón Benito de la Rosa y los obispos Rafael Felipe, de Barahona; Freddy Bretón, de Baní; Gregorio Nicanor Peña, de La Altagracia; Francisco Osoria Acosta, de San Pedro de Macorís y los auxiliares Víctor Masalles y Pablo Cedano, entre otros.
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