Con humildad y preocupación hago un llamado a la reflexión a nuestro bien valorado Presidente Constitucional, en cuanto a las estrategias y políticas de seguridad pública:
Independientemente de los esfuerzos que se puedan reconocer en los temas de seguridad a nuestro Presidente dominicano y los responsables en desarrollar el “Plan de Seguridad Ciudadana y Responsabilidad Civil”, nos deja en duda con la creciente ola de crímenes violentos; evidentemente no están dando los resultados esperados, seguimos sin cumplir las metas y demandas de los habitantes en cuanto a estos asuntos.
Por lo que insistimos al mandatario Danilo Medina revisar y redireccionar sus políticas y la correspondencia de roles de los actores involucrados, en tal sentido como conocedor del tema, recomendamos al Señor Presidente y sus representantes respaldar al Incumbente Policial, para que el mismo asuma la coordinación y el liderazgo en los temas de seguridad púbica, como corresponde. Pues equivocadamente se está privilegiando a sectores militares y políticos en perjuicio de la Institucionalidad Policial y del Estado per se.
Además, se está discriminando la Institución Policial y sus integrantes. Es cuestionable, preocupante e injusto que el Gobierno privilegiara a los militares al anunciar su aumento salarial con prioridad y mayor escala, dejando ver claramente un menosprecio por los policías, a pesar de éstos tener mayores sacrificios; situación que está provocando un gran descontento y baja de moral a lo interno de la institución policial.
Los policías, al igual que los militares, requieren de prioridad en mejorar su seguridad social en general, la calidad de vida y sus condiciones laborales; no solo su salario base, que cabe denunciar es una miseria y a penas equivale a US$120 dólares; si tomamos en cuenta que ser Policía es la profesión de mayor riesgo del servicio público y no alcanza ni mínimamente los RD$36,000 pesos de la canasta familiar que equivale a US$850 dólares y siendo la media salarial de Latinoamérica de US$550 dólares, debiendo señalar particularmente nuestro vecino Haití, que alcanzan un monto US$525 dólares. No podemos esperar un trabajo y resultados dignos, si quien lo realiza no recibe un trato digno ni se siente digno.
El Señor Presidente, sus asesores y los Incumbentes de las Instituciones Militares están provocando un ambiente de incertidumbres y humillaciones a Los Policías, lo que hace cuestionable los reiterados anuncios por reformar y mejorar las condiciones de vida de Los Policías, hechos por usted.
Señor Presidente Constitucional, Danilo Medina Sánchez, debe usted honrar su palabra y dignificar la profesión policial y conquistar la seguridad ciudadana para devolver la paz y la tranquilidad de la sociedad dominicana, lo cual es la primera demanda de la gente; y siendo Los Policías los garantes y protagonistas en este rol, sin lugar a dudas, no pueden seguir excluyéndose, como hasta ahora se ha hecho.
Algunos ejemplos que nos muestran lo antes dich Durante todo el proceso de reforma de modernización del Estado, anunciado desde el primer Gobierno peledeísta, encabezado por Leonel Fernández, en sus inicio en el año 1996, se excluyó a la Institución Policial; se mejoró mucho las instalaciones del ministerio público y la justicia, de igual manera sus salarios y les leyes que las fundamentan.
A pesar de que los policías son auxiliares de la justicia y parte del sistema judicial, como muy bien lo define las Naciones Unidas: “Funcionarios encargados de cumplir y hacer cumplir la ley”, sin embargo se ha dejado fuera a La Policía de todo el proceso de reforma judicial. Pero por el contrario, reciben el ataque y constantes amenazas de quienes deberían resguardarlos y fortalecerlos, como el brazo fuerte de la justicia, los cuales garantizan la aplicación, el respeto y cumplimiento de la ley.
Así mismo se ha privilegiado a las Fuerzas Armadas, a pesar que no debe ser una prioridad para el Estado, por la ausencia de enemigos bélicos posibles, además de que su única misión es la de proteger la frontera, el espacio aéreo y marítimo, cosa que todos sabemos que no hacen, ya que han debilitado su esencia de defensa poniendo en riesgo sus roles y, por el contrario, están siendo injerencistas y usurpadores de otros roles esencialmente policiales, adjudicándose las tareas de seguridad pública o del interior y al mismo tiempo, debilitándolas.
A la Institución Policial con su Jefe a la cabeza no se le ha dado la oportunidad de desarrollar sus capacidades para revertir el concepto de orden público, cargado de represión y que sigue latente como secuela de la post Guerra Fría. Para sustituirlo por un modelo moderno de prevención comunitaria de los crímenes y delitos: “Con la colaboración y participación interactiva de la comunidad en la identificación y solución de los problemas, a fin de contribuir a la consecución de la paz social y el desarrollo económico sostenible del país.” Como bien manda la ley y la Constitución.
Cabe reiterar el llamado de atención al Señor Presidente Dominicano y a toda La Nación del derrotero que vive nuestra Policía Nacional y los riesgos que amenazan la ciudadanía de continuar esta discriminación y exclusión que estigmatiza y victimiza cada vez más a la Policía Nacional, institucionalmente y a sus miembros individualmente.
Es de rigor advertir a toda La Nación, nuestros gobernantes y funcionarios, que la Policía Nacional es la institución más importante y fuerte del Estado; por ser la única que existe en el país con capacidad de maniobrar en tiempo real, en todo el territorio nacional, para cualquier situación de riesgo, amenaza o conflicto que nos toque enfrentar en este convulsionado mundo globalizado.
Señor Presidente Constitucional Danilo Medina Sánchez, no permita que se siga afectando, debilitando y dañando más a nuestra Policía Nacional, menos aún, por intereses particulares de sectores políticos y militares que están pescando en mar revuelto, recalco no permita que lo sigan haciendo.
Por otra parte, es vital acentuar que la mayoría de sus asesores son personas que guardan resentimientos y frustraciones por el rol represivo y equivocado que históricamente los Gobiernos dominicanos le han designado y legado a la Policía Nacional, los Gobiernos son y han sido los culpables no La Policía, de ese rol que les ha tocado jugar, y es tiempo de revertirlo, humanizando o dignificando Los Policías y sus funciones.
Por último, enfatizar que hacen faltas políticas públicas serias y ambiciosas en cuanto al tema de la seguridad que salvaguarden y abran oportunidades a la juventud y los talentos excluidos. Tomando en cuenta la aplicación de las ciencias auxiliares de las tareas policiales, como criminología, demografía, psicología y sociología aplicada, entre otras.
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