MADRID.- La hija menor del rey Juan Carlos, la infanta Cristina de Borbón, séptima en la línea sucesoria al trono, está siendo interrogada este sábado por los delitos de fraude fiscal y blanqueo de dinero, relacionados con la causa de su marido, Iñaki Urdangarín, en el marco de un gran despliegue de seguridad y una alta expectativa.
Desde temprano, grupos de manifestantes se convocaron en las afueras del tribunal de Palma de Mallorca, donde comparece de la infanta, con pancartas de consignas republicanas y antimonárquicas.
Cristina, en tanto, viajó muy temprano con escolta hacia Mallorca desde Barcelona, donde se había alojado en un hotel a la espera de la jornada en tribunales, y llegó a la sede judicial cerca de las 10 hora local.
El juez José Castro, a cargo de tomarle declaración, dijo en la resolución judicial que encontró indicios para citarla porque comparte el 50% de la propiedad de la empresa Aizoon, a la que se desvió dinero que Urdangarín obtuvo de forma ilícita, de acuerdo con la investigación que comenzó en 2011.
Esta segunda imputación –la primera, hace casi un año, fue anulada por un tribunal superior- ocurre en el momento de menor credibilidad de la monarquía española.
En los últimos meses, los abucheos e increpaciones a gritos a los miembros de la familia real en sus apariciones públicas se igualaron con las protestas similares a representantes del gobierno, y las encuestas sugieren una fuerte caída de la imagen de la Casa Real.
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