Desafíos de la ciencia, la tecnología e innovación en RD
Por LEONEL FERNANDEZ/Observatorio Global
La reciente solicitud de registro de una patente internacional hecha por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PCUMM), para una invención en el área de la nanotecnología, no sólo constituye un hito en el desarrollo de la ciencia y la tecnología en la República Dominicana, sino una fuente de orgullo nacional.
No obstante, los logros obtenidos por el país en ese aspecto durante las últimas dos décadas, no resultan particularmente halagüeños. Eso supone la necesidad de concentrar mayores esfuerzos en esta área que resulta clave para un mejor futuro de la sociedad dominicana.
El registro de patentes y la publicación de trabajos científicos en publicaciones de prestigio internacional, representan dos indicadores importantes del nivel de innovación alcanzado por un país determinado.
En el mundo actual, el crecimiento económico, la capacidad de generación de empleos, la producción de riquezas, el desarrollo sostenible, la competitividad y la productividad dependen, básicamente, del desarrollo de la innovación.
Los países con mayor nivel de desarrollo a nivel internacional son aquellos que resultan más avanzados en materia de ciencia, tecnología e innovación; y lo mismo ocurre al revés, es decir, los menos avanzados son aquellos que resultan más atrasados en esas áreas del conocimiento.
Por consiguiente, en la brecha entre países ricos y pobres, o desarrollados y en vías de desarrollo, también existe una divergencia en materia de investigación, desarrollo e innovación.
Es tan grande la brecha en ese sentido, que los países desarrollados como Estados Unidos, Japón, Alemania, China, Reino Unido y Francia, concentran cerca del 90 por ciento de las patentes registradas ante la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), y la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO), con lo cual su capacidad y poder en esa esfera resultan incontrastables.
Innovación en América Latina
Estudios realizados sobre patentes registradas internacionalmente por países de América Latina, ponen de relieve los avances alcanzados por las empresas, los centros de investigación y las universidades de algunos de esos países, así como el rezago de la República Dominicana con relación a los demás integrantes de la región, y por lo tanto, los desafíos que tenemos por delante como nación.
De diecisiete países evaluados, Brasil ocupa el primer lugar para los años que van de 1990 al 2011, que es hasta donde se disponen de cifras estadísticas, seguido de México y Venezuela. En el caso nuestro, República Dominicana, desafortunadamente ocupamos el lugar 16, sólo por encima de Haití.
Con respecto a las empresas, las que mayor cantidad de patentes han registrado son Intevep, que es la unidad de investigación y desarrollo de PDVESA, la entidad petrolera venezolana, y PETROBRAS, que, a su vez, es la empresa de petróleo de Brasil.
Ese hecho, de que la mayor cantidad de patentes registradas internacionalmente por empresas latinoamericanas sean las petroleras, contrasta significativamente con la tendencia prevaleciente a nivel mundial, en la que predomina el registro de patentes en las áreas de tecnología de la información y la comunicación; la de semiconductores; la microelectrónica; óptica; la tecnología médica, y productos farmacéuticos.
Por supuesto, la concentración de la investigación científica y tecnológica en América Latina, fundamentalmente en petróleo, revela que todavía el enfoque prioritario de la región en materia de innovación y transformación productiva sigue siendo el de los recursos naturales.
Eso ha determinado que durante la última década, desde el 2003 al 2013, el auge económico de la región, esencialmente de América del Sur, haya dependido de la capacidad de exportación de productos básicos o commodities a China, con escaso valor agregado.
En la medida en que ha habido una desaceleración del crecimiento de la economía china, como resultado del impacto de la Gran Recesión sobre el comercio internacional, en esa misma proporción se han visto afectados los países de América del Sur, cuyas economías han experimentado una tendencia hacia la baja en los últimos dos años.
Ahora bien, a pesar del marcado interés en el sector petrolero, las empresas brasileñas han logrado también un notable éxito en materia de innovación al desarrollarse en sectores de gran trascendencia como la energía y los biocombustibles, a través de la producción de etanol, la agricultura y la aeronáutica.
De igual manera, en otros países del área, como México, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica y Uruguay, ha habido una tendencia hacia el registro de patentes en el área de la química, especialmente en lo que atañe a la ingeniería química; la química de materiales, la química de alimentos, la biotecnología y la elaboración de productos orgánicos.
Todo eso demuestra que realmente ha habido un gran empeño e importantes logros en América Latina durante los últimos 20 años en aplicar una agenda de desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación, que se ha manifestado por un registro cada vez mayor y más diversificado de patentes a nivel internacional.
Pero, de igual manera, en comparación con lo que acontece en los países del mundo desarrollado, la necesidad de diseñar políticas públicas, construir redes y apoyar a las empresas, universidades y centros de investigación, que permitan a la región alcanzar mayor productividad, competitividad e innovación.
El desafío dominicano
La solicitud de registro de patente a nivel internacional, por parte de la PCMM, resulta estimulante porque se trata tan sólo de la tercera hecha en las últimas dos décadas, lo que coloca a la República Dominicana a la cola de los demás países de América Latina, en el puesto número 16 de 17 naciones de la región.
Para enfrentar esa situación, ha habido desde los inicios de la pasada administración, algunas iniciativas nacionales de importancia, como ha sido, por ejemplo, la puesta en acción del Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e Innovación, 2008-2018, elaborado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología.
Pero, de igual manera, la formulación del Plan Nacional de Competitividad Sistémica, confeccionado por el Consejo Nacional de Competitividad y lanzado oficialmente en el 2007, contempla, entre sus atribuciones, la creación de un Sistema Nacional de Innovación y Desarrollo Tecnológico.
Ese sistema de innovación funciona a través del Consejo de Innovación y Desarrollo Tecnológico, presidido por el Ministerio de Educación Superior e integrado por las universidades e instituciones de educación superior del país; por los centros de investigaciones científicas y tecnológicas; los representantes de los distintos sectores productivos; y las instituciones del gobierno relacionadas con las áreas de desarrollo tecnológico e innovación.
En el 2005, el antiguo Instituto Dominicano de Tecnología Industrial (INDOTEC), se transformó en el Instituto de Innovación en Biotecnología e Industria (IIBI), el cual tiene como objetivo el desarrollo tecnológico en áreas como la biotecnología y otras ciencias aplicadas, para promover la competitividad de los productos nacionales en el comercio exterior.
Desde ese mismo año, esto es, 2005, el Ministerio de Educación Superior, a través del Fondo para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (FONDOCyT) ha financiado diversos proyectos de investigación con instituciones como el Instituto Superior de Agricultura (ISA); el Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (IDIAF); el Centro de Biotecnología Vegetal (CEBIVE); el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC); la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PCMM).
Algunos de esos proyectos de investigación, financiados con fondos públicos, por vez primera en nuestra historia, han empezado a dar frutos, como es el caso, ya mencionado, de la solicitud de registro de patente internacional de la PCMM, de una invención sobre nanotecnología.
Otros proyectos han dado lugar a solicitudes de registro de patentes, de diseños industriales y de modelos de utilidad por ante la Oficina Nacional de Propiedad Intelectual (ONAPI), la cual, durante la última década ha recibido cerca de dos mil peticiones de registro de patentes por invención, por parte de instituciones nacionales.
Eso, naturalmente, difiere de las tres que hasta ahora se han solicitado en el plano internacional durante los últimos veinte años y que nos colocan a remolque de las demás naciones de la región.
En todo caso, por los resultados de la evolución de la economía mundial, el mensaje es que estamos compelidos al avance del progreso y el bienestar por la vía del conocimiento, la tecnología y la innovación.
Doscientos años mintiendo
Por MANUEL NÚÑEZ
Durante dos centurias, los haitianos se han acostumbrado a vivir con la mentira. Han creído todas las supercherías elaboradas por sus historiógrafos: desde considerarse descendientes directos del indigenismo hasta añadirle a su historia episodios que no le corresponden (Nau: 1894).Falsos recuerdos, invenciones, falacias. Con esas montañas de falsificaciones han levantado un ideario totalmente desconectado de la verdad histórica; fundado en la necesidad que tienen algunos de favorecer la dictadura del débil; de disminuir la crueldad de los miserables y, en los casos peores, de enmascarar completamente la realidad. (Roy-Fombrun:1981).
1.La primera mentira que se ha divulgado entre sus historiógrafos es que la historia de Haití comienza con la llegada de Cristóbal Colón el 6 de diciembre de 1492.En todos los manuales que se enseñan en ese país, incluidolos que han escrito los intelectuales como Jean Price Mars (1874-1969) han repetido este cuento . En realidad, Haití fue creado como consecuencia del desplome de la colonia francesa de Saint Domingue (1697-1804). Sobre las ruinas de la colonia francesa se levantó el Imperio de Haití. El indigenismo haitiano que se adjudica porciones de la colonización española que pertenecen exclusivamente a la historia dominicana, es una suplantación fraudulenta, una extravagancia sin base documental. ( Price Mars:1953)
2.Otro embuste difundido al nivel internacional, es que Toussaint Louverture es el gran héroe libertador de la raza negra en Haití. Es una tesis desconectada de los hechos históricos. En primer lugar, Louverture no eliminó el sistema de plantación y de trabajos forzados de los antiguos esclavos de Saint Domingue. En segundo lugar, el Fatras Baton como se le conocía permaneció diez años en el poder en la colonia francesa (1792-1802) y en todo ese tiempo se negó permanentemente a proclamar la Independencia. La correspondencia entre el gobernador español Joaquín García y Toussaint Louverture dan cuenta menuda de la intención de hacer una acuerdo con los españoles para traspasarle plenamente el control de la colonia a España(Deive : 2000). En la correspondencia entre Louverture y Napoleón Bonaparte muestran que este siempre se consideró a sí mismo como un soldado de Francia, tras el alzamiento de esclavos del 22 de agosto de 1791 en las haciendas de Turpin y Lagoscette. A mí que no me cuenten paparruchas ¿Dónde diablos está ese ideario de libertador ejemplar, digno de ser imitado en el resto del continente? Si esto no es mitomanía, fabulación fácilmente refutables, ¿qué es, entonces, la mitomanía?
3.La ocupación de 1822 les otorgó a los dominicanos derechos que no tenían. No tuvo la abolición de la esclavitud en Santo Domingo hecha por Toussaint Louverture las repercusiones que se le atribuyen. Primero, existía en Santo Domingo un régimen de manumisión de los esclavos, estos compraban su libertad, y la mayoría de la población negra ya no era esclava. Segundo, sistema de plantación que tenía primacía en Saint Domingue era mucho más rígido que el sistema de producción predominante en Santo Domingo que era el hato ganadero. Los libertadores haitianos implantaron el sistema de trabajos forzados o la corvée que provocó rebeliones llamadas jacqueries. Los haitianos suprimieron nuestra independencia y nos obligaron a pagar la de ellos.para solventar la deuda que Boyer contrajo con Charles X, Rey de Francia, hubo que desmontar grandes cantidades de bosques dominicanos de la porción sur de nuestro territorio
( Ardouin: 2005)Privaron de todos los derechos a la población blanca dominicana, que regresó al país tras los primeros años de la ocupación y fueron tratados como extranjeros. Les confiscaron las tierras a los dominicanos, traspasándola a la élite de su ejército;prohibieron la lengua española en las comunicaciones oficiales con la autoridad; cerraron todas las escuelas de Santo Domingo, incluyendo la Universidad ( Brutus:1948) ; importaron población extranjera, para hacer predominar a la población negra.Nos aplicaron el mismo despotismo brutal, plagado de presidentes vitalicios, reyezuelos y emperadores que emplearon en su territorio. Nos trataron peor que un pueblo conquistado.
4.Haití venció a las tropas del Imperio de Napoleón. En absoluto.Las tropas de Napoleón al mando de Víctor Emmanuel Leclerc fueron vencidas por tres factores fundamentales. 1. El bloqueo naval de los ingleses impidió que las tropas que debían abastecer a los franceses penetraran en la isla de Santo Domingo. 2. La fiebre amarilla eliminó a unos 28.000soldados franceses de los 35.000 que eran el total de las tropas. Todo el Estado Mayor falleció a consecuencia de la fiebre amarilla, incluyendo al propio Leclerc que murió en la isla de La Tortuga; la expedición quedó acéfala, sin mando. 3. Los batallones de los soldados polacos, llegados con las tropas napoleónicas, se rebelaron contra Francia y obraron a favor de los esclavos. 4. La mala conducción llevada a término por los sub oficiales y la intervención directa de tropas inglesas en beneficio de los esclavos provocó la capitulación de los franceses y la proclamación de la Independencia el 1 de enero de 1804 en Vertieres ( Guanahibes).
5.Haití expulso a los franceses de la isla de Santo Domingo. Los haitianos no vencieron a las tropas francesas. Porque Francia continuó gobernando la porción española de isla, apoyada en el Tratado de Basilea de 1795, mediante el cual Manuel Godoy, Duque de Alcudia y Príncipe de la Paz,cedió la porción española de la isla a trueque de las provincias vascongadas ocupadas entonces por las tropas napoleónicas. El Gobernador de Santo Domingo era Louis Ferrand. La Era de Francia en Santo Domingo (1802-1809) concluye con la batalla de Palo Hincado y la derrota de los franceses. De manera que son los dominicanos al mando de Sánchez Ramírez, quienes lograron expulsar a los franceses de la isla de Santo Domingo. Esto es una demostración de que no es verdad de que Haití venciera al glorioso ejército napoleónica, tal como aparece en la propaganda que ellos mismos divulgan. Ese, señores mitómanos, es un logró del caudillo dominicano Juan Sánchez Ramírez.Como se ve, se les inventa un pasado glorioso, a esas masasignorantes, para consolarlas de su vida fracasada y miserable.
6.La leyenda pregonada hasta en los folletos turísticosnos dice que Haití ha realizado una epopeya de la libertad.Rotundamente falso. El régimen implantado por la revolución haitiana , el imperio de Haití, no tenía las credenciales de una sociedad de derechos.
--Implantaron el sistema de los trabajos forzados. La población se hallaba obligada a trabajar para mantener a los soldados del régimen. Era, pues, un régimen militar. Una estratocracia.
--Instauraron un régimen de exclusivismo racial. El artículo 12 de la Constitución le veda la nacionalidad y la propiedad a las personas blancas. Esta circunstancia que suponen el racismo antiblanco se mantuvieron vigentes hasta la ocupación de Estados Unidos (1915-1934). La reforma constitucional de 1920,realizada por las tropas de ocupación permitieron por vez primera durante la existencia del Estado haitiano, el derecho de propiedad a las personas de raza blanca.
-- Ninguna de las formas políticas creadas por los haitianos supusieron la libertad para su pueblo. Ni el imperio de Jacques 1 ( J. J. Dessalines) (1804-1806), ni la Monarquía de Henri Christophe (1806-1820), ni la presidencia vitalicia de Alexandre Sabes, alias Petion (1806-1818) y de Jean Jacques Boyer (1818-1843), ni el Imperio de Faustin Soulouque (1847-1859). Sus creaciones políticas no tuvieron repercusiones en un ninguna parte del mundo. Sólo los dominicanos padecimos las consecuencias fatales de esa circunstancia especialísima. Ni en términos jurídicos, ni en sistema política ni socialmente significó un progreso, el régimen nacido de la Independencia de Haití.Jean Jacques Dessalines, el fundador del Estado, se hizo coronar emperador. Estableció un régimen despótico y brutal, al punto que los propios súbditos del régimen, le tendieron una emboscada en Pont Rouge y lo asesinaron en 1806. Su cuerpo fue masacrado. Una loca llamada Defilee, recogió su cabeza y la llevó a una tumba conocida. Con palabras muy escuetas se nos echa de ver el carácter de Dessalines. He aquí una cita de Madiou:
“Hay mucha crueldad en lo que estamos haciendo –decía-. Es necesario, sin embargo, para que se afiance nuestra independencia. Quiero que el crimen sea nacional, que cada uno empape su mano en sangre, que los débiles y los moderados, a quienes brindamos a pesar suyo la felicidad, no puedan decir un día: No hemos participado en esas fechorías, es Dessalines, Jean Jacques, el bandido, el verdadero responsable. ¡Qué me importa el juicio de la posteridad sobre semejante medida que la política hace necesaria si salvo a mi país” ( Madiou: 1985)
El Rey Henri Christophe, el más extraordinario de sus gobernantes, construyó a 900 metros de altura, la ciudadela La Ferriere, el esfuerzo costó más de 18.000 muertos. El Rey restableció la esclavitud ;con la barbarie del trabajo esclavo logró progresos notables en su economía. Ninguno de sus prohombres, sedientos de sangre, pueden servir de ejemplo moral.
7.la República Dominicana no fue un desprendimiento de la unidad nacional de Haití
Toda la isla de Santo Domingo perteneció cabalmente a la Corona de España desde 1492 hasta 1697, cuando tras el Tratado de Ryswick nace la colonia francesa de Saint Domingue. Lo que posteriormente se llamará Haití es un fenómeno que comienza a formarse strictu sensu en los albores del siglo XVIII. A comienzos de 1700, según el Censo de Marina de Francia, había en Saint Domingue 13.000 habitantes.No olvidemos que el asentamiento francés de la isla La Tortuga,surgido tras las paces de Nimega (1678) y de Ratisbona (1684) fue cabalmente destruido en la Batalla Real de la Limonade, el 21 de enero de 1691. Por lo tanto, el asentamiento de 1697, de resultas del Tratado firmado en el Castillo de Ryswick entre el Rey Louis XIV y su nieto Felipe IV,tenía ya un carácter oficial y a partir de este Francia tomaba las riendas en su nueva colonia con un proyecto netamente colonial. Siendo Haití, heredera de Saint Domingue, un fenómeno del siglo XVIII, no hay argumentos documentales que puedan demostrar que los dominicanos constituíamos una unidad nacional con Haití. Es más: cuando comienzan a fraguarse los perfiles de la colonia de Saint Domingue, ya se había producido la homogeneización lingüística y religiosa entre los dominicanos, teníamos todas las primacías: ciudades, ayuntamientos, catedrales, universidades, sistemas de enseñanzas; teníamos el dominio total de la isla. Todas esas circunstancias fueron trastocadas por el Tratado de Ryswick, y esas realidades historiográficas, echan por tierra la tesis de que hayamos destruido, con el movimiento de nuestra independencia, la unidad nacional de Haití.
La ocupación haitiana de Santo Domingo de 1822 fue un acto de opresión contra el pueblo dominicano, que concluyó con la redención de 1844.
Estamos ante una sociedad que se cree una cosa que no es. El nombre de Haití,designación extraída de los cronistas españoles del siglo XVI, permaneció durante tres siglos en las Crónicas de Las Casas, y se emplea por vez primera a comienzos del siglo XIX, en 1804. Los haitianos lo emplean para atribuirse una antigüedad que no tenían. No tenían pasado indígena ni le corresponden la historia del XVI yXVII en esta isla. En sus mentes delirantes se creyeron herederos del mundo indígena; confundieron sus gobiernos horrorosos con la libertad; tomaron a sus verdugos , sedientos de sangre, por redentores. Entraron al teatro del mundo como una sociedad de mitómanos. Y como dijo Martí :
''Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella, por eso nos parece que se hunde el mundo cuando oímos la verdad. Como si no valiera la pena que el mundo se hundiera antes que vivir en la mentira".
REFERENCIAS
1.Emile Nau : Histoires des caciques d´Haïti, Port au Prince, 1894
2.Odette Roy-Fombrun : Histoire d´Haiti,Port au Prince, Actions Sociales, 1981.
3.Jean Price Mars : La République d´Haiti et la République Dominicaine, Port au Prince, 1953 t. 1)
4.Carlos Esteban Deive : Recopilación diplomática, Sto. Dgo, 2000 ( Véase, además carta de Jean Biassou pág.448)
5.Beaubrun Ardouin: Etudes sur l´histoire d´Haiti, Port au Prince, 2005.
6.Edner Brutus : L´instruction publique en Haiti, Port au Prince, 1948
7.Pamphile Lacroix : La Revolution d´Haiti, Paris, Karthala, 1995.
8.Thomas Madiou : Histoire d´Haiti 1801-1804 , Port au Prince, 1985

0 Comentarios