¿Está en riesgo la soberanía dominicana?
| HAMLET HERMANN |
Expresado de manera llana, la soberanía nacional constituye un concepto que confiere todo el poder a la nación, la cual está compuesta por los ciudadanos de la misma.
La “nación” es una entidad abstracta, por ello el estado se vale de símbolos para ser representada y fijada en la conciencia nacional. De ahí la importancia de los símbolos que representan a una nación: la bandera y su escudo nacional, sus himnos, el palacio nacional, el presidente o primer ministro y sus insignias, como por el ejemplo la banda presidencial, así como los símbolos militares; incluso, los rasgos característicos de su cultura, como un todo, constituyen parte importante de la identidad de una nación soberana.
¿Existe alguna razón de importancia para creer que la Soberanía Dominicana está en riesgo?
Analice lo siguiente:
Si las decisiones “soberanas”, basadas en su constitución y a través de los órganos legítimamente constituidos, son cuestionadas y mandadas a ser obviadas, ¿no está en riesgo nuestra soberanía?
Si es cuestionado y atacado el derecho de un estado de implementar y ejecutar sus propias políticas de migración, incluyendo la de deportar y repatriar a los individuos que penetran ilegalmente al país, ¿no está en riesgo nuestra soberanía?
Si, a través de los medios masivos de comunicación se reprende, ridiculiza, menosprecia, y sataniza el esfuerzo de las voces que se levantan en defensa de la soberanía y para evitar que se mancille y vitupere los símbolos que representan la nación, ¿no está en riesgo nuestra soberanía?
Si naciones intrusas y oportunistas procuran vincular las debilidades de representantes de instituciones del estado, con la necesidad de una indeseada intromisión, primero política y luego militar, ¿no está en riesgo nuestra soberanía?
Si bien, líderes políticos, militares, empresariales e incluso religiosos, requirieran y merezcan censura, castigo, prisión, o cualquier pena infamante, esta no debe constituir excusa para vulnerar la soberanía de un estado. Y si así fuere, ¿no está en riesgo nuestra soberanía?
Ninguna nación ha llegado a ser, ni ha prevalecido en base a la complacencia extranjera. Quien dirige una nación debe ser, y a la vez, mostrarse celoso de su suelo y su integridad. Tiene que estar presto a las amenazas más allá de las manifestaciones obvias. Tiene que estar en guardia ante las incursiones sublimes contra la nación. De modo que, ante cualquier comportamiento diferente a este, ¿no está en riesgo nuestra soberanía?
Ciudadano Dominicano, la pertenencia a una nación soberana es libertad. Decir patria no es un delito; amar y defender tu identidad tampoco lo es. Si no actuamos de manera preventiva, con firmeza y a tiempo, encorvados lameremos avergonzados, ante los ojos de nuestros hijos, el polvo de patria ajena el cual solo humedecerá con nuestras lágrimas.
Hamlet M. German G. /hamletgermang@hotmail.com
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