Puerto Príncipe.
Durante años, Village de Dieu fue considerado un territorio vedado para las autoridades haitianas. El control absoluto de las pandillas convirtió este barrio costero de la capital en un símbolo del poder de los grupos armados y de la debilidad del Estado. Sin embargo, esa realidad comenzó a cambiar esta semana.
Por primera vez en cinco años, unidades especializadas de la Policía Nacional de Haití (PNH) lograron ingresar a Village de Dieu, uno de los enclaves criminales más peligrosos del país, en una operación dirigida contra la temida banda “5 Segonn”, encabezada por Johnson André, conocido como “Izo”, uno de los líderes pandilleros más notorios de Haití.
El operativo, realizado el lunes 1 de junio, representa mucho más que una incursión policial. Para las autoridades, se trata de una demostración de fuerza en una zona que durante años permaneció prácticamente fuera del alcance estatal.
“Cinco años después, la Policía Nacional regresa a Village de Dieu en una importante operación”, informó la institución a través de sus canales oficiales, evocando además uno de los episodios más traumáticos de su historia reciente: la emboscada del 12 de marzo de 2021, cuando cinco agentes de una unidad élite fueron asesinados y posteriormente mutilados por integrantes de la organización criminal.
Las fuerzas de seguridad lograron penetrar en el corazón del sector, considerado el principal bastión de la banda 5 Segonn. Imágenes difundidas por la PNH muestran vehículos oficiales patrullando calles que durante años estuvieron bajo el dominio exclusivo de los grupos armados.
Según informaciones citadas por medios haitianos, la ofensiva dejó varios presuntos pandilleros abatidos y permitió la incautación de armas de fuego. También se reportó que algunos miembros de la organización habrían muerto tras el colapso de estructuras alcanzadas por drones explosivos utilizados durante la operación.
Un video divulgado por las autoridades muestra a agentes recuperando fusiles de asalto y otras armas en medio de los escombros, junto a los cuerpos de supuestos integrantes de la banda.
Un enclave estratégico para el crimen organizado
Ubicado en la periferia sur de Puerto Príncipe, Village de Dieu posee una importancia estratégica que va mucho más allá de su tamaño. Desde este sector, los grupos armados ejercen influencia sobre tramos de la carretera nacional RN-2, una de las principales conexiones entre la capital haitiana y las regiones del sur del país.
Además de controlar una ruta terrestre clave, el barrio cuenta con acceso directo al mar Caribe, una condición que históricamente ha favorecido actividades ilícitas vinculadas al tráfico de drogas, armas y contrabando.
Lo que comenzó como una comunidad popular habitada por familias de bajos ingresos terminó convirtiéndose en uno de los centros neurálgicos del crimen organizado haitiano, donde las pandillas impusieron durante años sus propias reglas y estructuras de poder.
La incursión policial marca un momento simbólico en la lucha contra las bandas armadas que mantienen sumido a Haití en una profunda crisis de seguridad. No obstante, analistas advierten que el verdadero desafío será mantener la presencia estatal en el territorio y evitar que los grupos criminales recuperen el control una vez concluya la operación.

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