WASHINGTON — El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó este jueves el despliegue del portaaviones USS George Washington en aguas del mar Arábigo, como relevo del USS Abraham Lincoln, donde se ha desatado una grave crisis de salud mental entre su tripulación tras nueve meses en alta mar y más de 250 días consecutivos sin tocar tierra firme.
En un mensaje publicado en redes sociales, el Ejército informó que el nuevo buque y su flota acompañante operan ya en Oriente Próximo, dentro del despliegue programado tras su llegada al área de operaciones. Horas después, fuentes oficiales confirmaron que el Abraham Lincoln, con sus cerca de 5.000 marineros a bordo, ha emprendido finalmente el regreso a su base en San Diego.
La situación a bordo: angustia, condiciones precarias y desesperación
El cambio de buque se produce tras semanas de alerta pública. Familiares de los tripulantes denunciaron el deterioro progresivo de la salud mental de sus seres queridos, agravado por condiciones de vida deplorables a bordo. La tensión llegó a tal extremo que varios marineros llegaron a intentar lanzarse al mar.
El senador demócrata Richard Blumenthal elevó una carta oficial al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y al secretario interino de la Marina, Hung Cao, detallando la gravedad de lo que ocurría:
Escasez de suministros básicos
Retrasos en el servicio postal, que corta el vínculo con sus familias
Fugas en las tuberías y fallos en las instalaciones
La postura oficial choca con las denuncias
El presidente Donald Trump respondió con dureza a las informaciones. El lunes, durante una rueda de prensa, reprendió a una corresponsal de CNN y le exigió que «se callara», calificando de «información falsa» el reportaje sobre el excesivo tiempo de despliegue del portaaviones en el estrecho de Ormuz.
«He estado en barcos que llevan mucho más tiempo en alta mar. Conozco gente en el Lincoln; dicen que está impecablemente mantenido y muy bien cuidado», declaró el mandatario, insistiendo en que en períodos anteriores se ha permanecido en la zona «durante mucho más tiempo».
Un relevo que llega tardíamente: mientras las autoridades sostienen que todo está bajo control, la realidad de más de ocho meses sin pisar tierra empujó a jóvenes marineros al límite de su resistencia. El George Washington toma el relevo; el Lincoln regresa, dejando al descubierto una brecha entre la versión oficial y lo que se vive realmente a bordo.


0 Comentarios