Ticker

8/recent/ticker-Deportes

Header Ads Widget


 

¿Eres alérgico a la penicilina? El 90 % de los diagnosticados no lo es, advierte especialista

 


La frase "soy alérgico a la penicilina" es una de las más escuchadas en consultas y salas de emergencia, pero rara vez corresponde a la realidad. Según el alergólogo e inmunólogo Guillermo Ángeles Fernández, nueve de cada diez personas que llevan esa etiqueta podrían tomar este antibiótico sin ningún problema, y ese diagnóstico erróneo tiene consecuencias directas para la salud individual y colectiva.
El especialista señala que, aunque cerca del 10 % de la población afirma tener alergia a la penicilina, estudios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) confirman que menos del 1 % lo es realmente.

¿Por qué se equivoca la gente?

Existen varias causas comunes de confusión:
  • Muchas erupciones que aparecen al tomar antibióticos en la infancia se deben a la propia infección viral, no al medicamento.
  • Molestias como náuseas, diarrea o dolor de estómago son efectos adversos, no reacciones alérgicas.
  • La creencia se transmite a veces de padres a hijos: que un familiar sea alérgico no significa que usted también lo sea.
  • Incluso quienes tuvieron una reacción real pueden dejar de serlo con el tiempo, ya que los anticuerpos responsables disminuyen años después. El problema es que esa etiqueta rara vez se revisa en los expedientes médicos.

Consecuencias de un diagnóstico falso

Cuando un médico no puede recetar penicilina, debe recurrir a alternativas menos eficaces, más costosas y con más efectos secundarios. Estudios publicados en revistas científicas demuestran que quienes llevan esa etiqueta tienen mayor riesgo de infecciones resistentes, estancias hospitalarias más largas y hasta un 50 % más de probabilidades de sufrir complicaciones en cirugías.
Además, este uso de medicamentos de segunda línea contribuye a la resistencia a los antibióticos, un problema de salud pública mundial que causó más de un millón de muertes en 2021 y podría aumentar a casi dos millones anuales para 2050.

El caso de República Dominicana

En el país persisten prácticas que agravan el problema: la automedicación y la compra de antibióticos sin receta, pese a estar prohibidas por la ley. Muchas personas los toman para gripes y resfriados —causados por virus, por lo que no funcionan—, los dejan de usar al sentirse mejor o los comparten con familiares. Cada uno de esos gestos facilita que las bacterias se vuelvan resistentes.

Se puede saber con certeza

El doctor Ángeles Fernández confirma que sí es posible aclarar la situación: mediante la evaluación de un alergólogo, pruebas cutáneas o una exposición controlada al medicamento bajo supervisión médica, se puede "desetiquetar" al paciente y devolverle el acceso a los mejores tratamientos.

Recomendaciones

  • No deje de tomar un antibiótico por una supuesta alergia sin que un especialista lo confirme.
  • No consuma antibióticos sin receta médica.
  • Si cree ser alérgico, anote detalles: qué medicamento tomó, qué síntomas tuvo y cuándo ocurrió, y consulte a un alergólogo.
  • Nunca compruebe por su cuenta si tolera la penicilina; la evaluación debe hacerse bajo vigilancia profesional.

Publicar un comentario

0 Comentarios