Durante las jornadas del VI Congreso de la Lengua Española, celebrado en Panamá, del 20 al 23 de octubre, pude asistir a la conferencia magistral, impartida por Francisco Rodríguez Adrados, una de las lumbreras de lingüística hispánica.El gran maestro ya nonagenario, comenzó a contar el surgimiento de la lengua española, su andadura en los siglos XI y XII, superando al mozárabe, al leonés y a las hablas asturianas. La lengua de Castilla, aparecía, por vez primera, en forma escrita en las glosas de San Millán de la Cogolla y en las glosas emilianensis. Había en Castilla mayor ímpetu militar, para imponerse políticamente,y mayores ambiciones literarias de sus habitantes. Con esas credenciales, lograron la unidad del Estado, surgido del matrimonio de Isabel, reina de Castilla y Fernando, Rey de Aragón en ese año glorioso de 1492.
El maestro hablaba como si toda esa historia fascinante hubiese ocurrido ayer. Desde esos siglos la lengua de Castilla había logrado expandirse a la mayoría de los territorio de la península. Se impuso, incluso, en aquellas regiones, como en Galicia y Cataluña, en donde había otra lengua nacional, ya por el prestigio, la difusión literaria, y por el peso del Estado surgido bajo palio de Castilla y Aragón.La expulsión de los árabes y de los judíos en ese 1492, convirtieron esta lengua en el patrimonio común de todas las regiones gobernadas por los Reyes Católicos.
Si esta lengua no hubiese rebasado tan ampliamente los límites de la península española , hubiese sido una gran lengua nacional culta como el italiano o el alemán, pero sin otras repercusiones. Le hubiera sido incluso muy difícil superar la internacionalidad lograda por el francés desde el siglo XVII como resultado de su influencia intelectual en el mundo moderno. Pero el hecho de que esta lengua saliera de España, para implantarse primariamente en la isla de La Española o Santo Domingo, y desde esta isla encantada se expandiera a otros territorios del continente para lograr convertirse en la quinta lengua del mundo por el número de hablantes precedida del chino, del inglés, del indostaní y del ruso, la han convertido en términos políticos en una de las lenguas hipercentrales del mundo. La primera de las lenguas románicas con más de cuatrocientos millones de hisponohablantes. Es lengua patrimonial de veintidós naciones y uno de los más dinámicos instrumentos de cultura, que, pese a su encomiable expansión mantiene una unidad en su diversidad. Un hablante de cualquier zona del mundo hispánico puede leer un relato del argentino Jorge Luis Borges, un ensayo del español José Ortega y Gasset o cualquier prosa del dominicano Juan Bosch sin advertir diferencias. Es, por lo tanto, un extraordinario instrumento de cultura, de ciencia y de creatividad.
En La Española se hablaban, a la llegada de Cristóbal Colón, tres grandes lenguas, oriundas del arahuaco iñeri: el macorix de arriba, el macorix de abajo, pero la lengua mayoritaria era el taíno.Los misioneros españoles se empeñaron desde un comienzo en aprender la lengua de los aborígenes. El primero en aprender la lengua de Azua fue fray Román Pané. A su zaga, varios religiosos aprendieron las diversas lenguas de La Española, trataron de evangelizar, tal como hicieron en otras regiones de América,a los indígenas en sus propios idiomas; pero , a su vez, hubo muchos indígenas que aprendieron muy rápidamente la lengua de Castilla, como ocurrió con el cacique Bohechío, con Francisco , el famoso criado de Nicolás de Ovando, con Manasao, el indio de Bonao, y con nuestro primer héroe nacional, el cacique Enriquillo, educado en la Maguana, en la dehesa de don Andrés de Valenzuela. Miles de voces procedentes del taíno penetraron en la lengua española de entonces. En su Diario, empleaba el arabismos almadías para referirse a las embarcaciones de los indios, y finalmente, se impuso a partir del Diario, la voz canoa;y utilizabael vocablo alfaneque para referirse a las viviendas, y al final se impuso, bohío. Como ésas, entraron a la lengua de Cervantes, miles de palabras del taíno.
La rebelión del cacique Enriquillo en 1519 nos convierte en la cuna de los derechos humanos en el continente. No sólo hemos tenido la primacía del sermón de fray Antón de Montesinos en 1511, y el hecho de ser el primer territorio donde se llevó a cabo la labor misionera del Padre Bartolomé de Las Casas, sino que somos el territorio en donde se produjo en primer tratado de paz, que puso punto final ala rebelión del cacique Enriquillo en 1534, para muchos la partida de nacimiento del derecho de gentes. Pero, además, es Santo Domingo donde se produjeron las primeras rebeliones de esclavos, los del ingenio de don Diego Colon en 1520. Dicho más concretamente, tenemos las primacías en todos los elementos de la civilización; enseñanza, ciudades, industrias, pero, además, en todo lo que respecta al derecho, a la lucha por la libertad y la dignidad de los seres humanos.
En La Española surgieron los primeros hombres de letras del continente, la poetisa Leonor de Ovando, don Francisco Tostado de la Peña, Francisco de Liendo y el primer dramaturgo que se conoce en tierras americanas, D. Cristóbal de Llerena, tuvimos la primeras universidades, la Santo Tomás de Aquino de 1538 y la de Santiago de la Paz de 1540, la primeras ciudades, la primera industria, el ingenio de azúcar, la primera Catedral y la primera Real Audiencia, 1511. En los primeros cincuenta años, fuimos el territorio de donde partieron todos los colonizadores. Hernán Cortes salió para Yucatán y para México, Vasco Núñez de Balboa salió de La Española con rumbo al istmo centroamericano y fue quien descubrió el Pacifico, Diego de Velázques partió de la Verapaz para conquistar la isla de Cuba, Juan Esquivel salió tras la conquista de la isla de Jamaica, y Francisco de Pizarro logró dominar el imperio de los incas del Perú.
Toda la isla fue completamente española desde 1492 hasta 1697, cuando, tras el Tratado de Ryswick , se produce la implantación formal de Francia en la porción occidental, fundondo la colonia de Saint Domingue, antecedente de Haití. Desde entonces La Española, alberga dos pueblos, distintos por las ambiciones, los orígenes, las culturas y las lenguas. Históricamente hemos tenidos propósitos divergentes. Del costado haitiano se tiende a una política que desemboca en la fusión y el desmantelamiento de las fronteras; del lado dominicano, predomina el deseo de independencia, y de respeto a la intangibilidad de la cultura y del pueblo haitianos. No ha habido entre los dominicanos ningún interés de colonizar y predominar en el territorio haitiano.
Ninguna de las naciones del continente americano ha luchado con tanto denuedo como la dominicana para mantener el sentido inicial de su vida como nación y como Estado. En 1822 fue ocupada por los haitianos. Postreramente, en 1824 en las circular de Jean Pierre Boyer se produjo la primera prohibición del uso de la lengua española; se importaron esclavos libertos estadounidense para suplantara los dominicanos; se expulsó a familias enteras dominicanas hacia Cuba, Puerto Rico, Venezuela.Sometidos por un dominador que nos superaba militarmente, en soldados y en pertrechos, con una economía trece veces mayor, y con una población cuatro veces más numerosa. A pesar de estas extraordinarias desventajas, pudimos, sin ayudas internacionales, solos,hacer reinar la cultura dominicana, y fundar un Estado independiente en 1844.
Nacimos condenados a vivir en el equilibrio. Ninguna nación del mundo enfrenta parejo reto. Vivimos encerrados en una misma isla con otra nación distinta y opuesta por los intereses y por la cultura a la nuestra. El porvenir depende de nosotros. Los dos pueblos que comparten La Española tienen las mayores densidades de población. El desplazamiento migratorio siempre ha sido desde el oeste hacia el este.. Nosotros somos, en realidad, las primeras víctimas de su gran fracaso histórico. No debemos basar nuestras consideraciones en circunstancias alejadas y ajenas a esa terrible realidad. Ni los franceses ni los canadienses ni los estadounidenses se enfrentan a una circunstancia tan apremiante que amenace los empleos, la salud, la educación y la supervivencia de su Estado.
Pertenecemos a entronque hispanoamericano. Nuestras creaciones son porciones de otra formación cultural más vasta aún. Somos herederos de todas estas tradiciones y a su vez contribuimos a esta formación cultural, que por razones demográficas, se ha convertido en una lengua americana, capitaneada por México. En las veintidós naciones del mundo hispánico se expande como propias nuestras creaciones y los elementos de nuestra personalidad nacional: los merengues de Fernando Villalona y Johnny Ventura, las extraordinarias canciones de Juan Luis Guerra y las estupendas bachatas de Romeo Santos.Y esto nos engrandece.
Cada generación de dominicanos está llamada a preservar la lealtad a nuestra lengua, la independencia y a la significación de lo que hemos sido.
Porque todos los dominicanos ¡ somos República Dominicana!
JCE auditará 60 mil libros de estado civil
SANTO DOMINGO.- La Junta Central Electoral (JCE) se propuso la revisión en 15 días de más de 60 mil libros de registro civil para determinar la cantidad de hijos de extranjeros nacidos en la República Dominicana desde 1929 hasta 2007.
César Féliz, coordinador de la Comisión de Oficialías de la JCE y quien suministró la información, dijo que unos 600 empleados de ese organismo trabajarán en horarios extendidos para cumplir con la encomienda.
Recordó que la Ley 168-013 del Tribunal Constitucional (TC) autoriza a la Junta a efectuar una auditoría, para lo que dispone de tiempo suficiente, pero que ahora lo que se hará es solo un levantamiento (hallazgo) para apoderar al Consejo Nacional de Migración.
UASD gradúa a 2,169 en su 475 aniversario
SANTO DOMINGO.- La Universidad Autónoma de Santo Domingo graduó el lunes a 2,169 nuevos profesionales durante la ceremonia de conmemoración de su 475 aniversario de su fundación.
El acto fue presidido por el rector Mateo Aquino Febrillet y los miembros del Consejo Universitario (CU), quienes luego del desfile, que partió desde la Rectoría, se congregaron junto a los invitados especiales en la plaza Héroes de Abril, del Campus Universitario.
De los graduados, 291 alcanzaron lauros académicos. La máxima excelencia recayó sobre Domingo Álvarez de la Cruz, quien se graduó de doctor en Medicina Magna Cum Laude, con índice de 94.4.
Álvarez de la Cruz tuvo el honor de pronunciar el discurso de agradecimiento en representación de los graduandos, luego de recibir su título de manos del rector y de los miembros del CU.
Otros lauros
De los 291 graduados que recibieron honores académicos, otros 42 también recibieron lauros Magna Cum Laude.
De los nuevos profesionales, 214 pertenecen a las distintas carreras que se imparten en la Facultad de Humanidades, 16 son de la Facultad de Ciencias y 465 de Ciencias Económicas y Sociales.
También de la facultad de Ciencias Jurídicas se graduaron 189; de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura se invistieron 258, mientras por la Facultad de Ciencias de la Salud, se graduaron 599.
Además, otros 15 graduados pertenecen a la Facultad de Ciencias Agronómicas y Veterinarias; 105 a la Facultad de Artes y 299 a la Facultad de Ciencias de la Educación.
El acto contó con la asistencia de la ministra de Educación Superior Ciencia y Tecnología, Ligia Amada Melo de Cardona, conforme una información publicada este martes por el periódico El Caribe.
De los graduados, 291 alcanzaron lauros académicos. La máxima excelencia recayó sobre Domingo Álvarez de la Cruz, quien se graduó de doctor en Medicina Magna Cum Laude, con índice de 94.4.
Álvarez de la Cruz tuvo el honor de pronunciar el discurso de agradecimiento en representación de los graduandos, luego de recibir su título de manos del rector y de los miembros del CU.
Otros lauros
De los 291 graduados que recibieron honores académicos, otros 42 también recibieron lauros Magna Cum Laude.
De los nuevos profesionales, 214 pertenecen a las distintas carreras que se imparten en la Facultad de Humanidades, 16 son de la Facultad de Ciencias y 465 de Ciencias Económicas y Sociales.
También de la facultad de Ciencias Jurídicas se graduaron 189; de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura se invistieron 258, mientras por la Facultad de Ciencias de la Salud, se graduaron 599.
Además, otros 15 graduados pertenecen a la Facultad de Ciencias Agronómicas y Veterinarias; 105 a la Facultad de Artes y 299 a la Facultad de Ciencias de la Educación.
El acto contó con la asistencia de la ministra de Educación Superior Ciencia y Tecnología, Ligia Amada Melo de Cardona, conforme una información publicada este martes por el periódico El Caribe.
Fue fundada en 1538
La Universidad Autónoma de Santo Domingo fue erigida el 28 de octubre de 1538 mediante la bula papal In Apostolatus Culmine.
Su Santidad el Papa Pablo III elevó a la categoría de Universidad el Estudio General Santo Tomás de Aquino que regenteaban los religiosos dominicos del Real Convento de La Española, bautizándola como de Universidad de Santo Domingo.

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