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OPINION- TNT: No hay humo, sin fuego


Por MANUEL NÚÑEZ
Durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes inventaron la blitzkrieg, la guerra relámpago. Se trata de operaciones en las que se emplea todo el poder de fuego. Es una ofensiva aérea, un ataque naval y un desplazamiento de blindados de infantería simultáneamente. En la guerra diplomática la blitzkrieg se puede reproducir atacando a un país ante todos los organismos internacionales; empleando las ONG para propagar estereotipos y hacerle la guerra psicológica; colocando en la agenda de todos los bloques de países aliados del Estado agresor ---UNASUR, CARICOM, ALBA, CELAC--- el objetivo de intervenir en el Estado adversario, y finalmente, cabildeando una intervención militar internacional ante los Gobiernos más poderosos de la tierra. Se trata, en resumidas cuentas,de que todas estas presiones combinadas produzcan la rendición total del enemigo.
¿Son, en rigor, los haitianos víctimas de los dominicanos? ¿Podrán con estas operaciones teatrales, fundadas en el victimismo, manipular a la Comunidad Internacional? ¿Una vez que han rota la frontera física, podrán despedazar con estos ataques sin precedentes, la frontera jurídica?
  • ·La guerra diplomática que han desatado contra el país ha tenido mediocres resultados. Para hacer una tortilla hay que romper los huevos. Para lograr los planes de traspasarle la responsabilidad de las poblaciones haitianas al Estado dominicano hay que abolir la soberanía del país. Yeso no puede llevarse a cabo sin que se sepa, disfrazando la operación bajo el ropaje de una campaña humanitaria ni con otras simulaciones.
  • ·Ahora ensayan la segunda parte del guion. Quizá las más peligrosa. No puede echarse en el olvido que somos un país prácticamente ocupado. La encuesta de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) confirma plenamente esta apreciación. He aquí las proporciones de la población haitiana en las provincias de mayor influj Pedernales (29,9%), Elías Piña (23,3%), Independencia (22,1%9, Montecristi (18,9%), Valverde (17,9%), La Altagracia (15,8%), El Seibo (15.3%), La Romana (13.1%) Dajabón (11,9%), Distrito Nacional (10,9%), Barahona (9,6%), Bahoruco (7,9%), Puerto Plata (7,8), Santiago (7,6%), Samaná (7,6) Santiago Rodríguez (7,3%) Santo Domingo(7,2%) (Confróntese: Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en República Dominicana, 2013, Sto. Dgo. ONE, UE, Ministerio de Economía, pág. 72). Con esas preocupantes proporciones de inmigrantes haitianos, la campaña TNT (tomando nuestro territorio) podría transformarse en la chispa que incendie la pradera. Si esas poblaciones haitianas se proclaman abiertamente como derechohabientes en el territorio dominicano, el incidente podría dar lugar a una intervención internacional, basada en el derecho a la injerencia. Potestad que se atribuyen las naciones poderosas para intervenir militarmente, en nombre de los derechos humanos, en otro país. No hay que olvidar el caso de la provincia serbia de Kosovo, convertida en Estado independiente por una intervención internacional. . Todas las cartas están ahora sobre la mesa.
He aquí el relato menudo de los hechos.
En un periódico de provincias (El Masacre.com) aparecieron, por vez primera, las fotografías de la campaña llevaba a cabo por grupos de haitianos que reclaman como territorio suyo el suelo dominicano. Cada cierto tiempo, como en una operación relámpago, irrumpen masivamente en varios lugares del país, con camisetas que llevan estampado el mensaje Tomando Nuestro Territorio (TNT). En vista de que hay un antecedente histórico negativo, fraguado por más de 200 años de conflicto y que culminó con la Independencia dominicana y la guerra que nos declaró Haití para recuperar su dominación en nuestro país, en vista de que el Presidente Martelly ha ido de la Ceca a Meca, se ha presentado ante el Presidente Obama y ante la autoridad espiritual del Papa Francisco, ha empleado todo el influjo de la diplomacia internacional, para que se asocien al desconocimiento de las disposiciones legales de un poder del Estado dominicano, la Sentencia 168/13, del Tribunal Constitucional, nos hallamos, pues, ante una campaña sin tregua y sin cuartel. No hay humo, sin fuego. Las circunstancias imponen una investigación exhaustiva que no puede ser despachada con payasadas.
La Red Nacional por la Soberanía hizo una intimación judicial al Ministerio de lo Interior y Policía, al Ministerio de Defensa y al Ministerio de Relaciones Exteriores para que se pronunciaran ante este desafío a la soberanía por parte extranjeros que han cruzado la frontera dominicana con un evidente propósito provocador. Inmediatamente, una declaración hecha por el señor Edwin Parraison, ex cónsul haitiano en el país, le atribuyo los orígenes de ese movimiento a grupos evangélicos dominicanos, y trató de trivializar el tema, ante la Prensa, adepta a sus posiciones. Es ésa la verdad monda y lironda.
Las investigaciones y los deseos de ocultar la verdad
Como muy preocupantes calificó las circunstancias, el Ministro de lo Interior, José Ramón Fadul; como una afrenta al país la definió el Ministro de Defensa, Almirante Sigfrido Pared Pérez. De las investigaciones llevadas a cabo por los cuerpos de seguridad se deducen las conclusiones siguientes;
1.Que la campaña se halla vinculada a las operaciones que realiza en el país una ONG pro haitiana. Muy probablemente la fundación Zile que dirige el señor Edwin Paraison, quien se ha empeñado en atribuirle la campaña a los evangélicos dominicanos y de manipular a las autoridades.
2.Que las manifestaciones realizadas por estos grupos se han llevado a cabo en varias provincias del país, en Elías Piña, Santo Domingo, Dajabóne Higüey.
3.Que han empleado el disfraz de que se trata de un grupo religioso, para, bajo ese ropaje de supuesta respetabilidad, engañar a las autoridades.
4.Que las declaraciones del señor Paraison se hallaban henchidas de mentiras. A) No se trataba de grupos evangélicos como recogió la Prensa adepta a sus declaraciones. B) El pastor Lorenzo Merán, portavoz del CODUE, que agrupa a las Iglesias evangélicas, declara que no hay ninguna Iglesia evangélica dominicana que se halle en tales tratativas. Además aclaró que el señor Paraisson no puede hablar a nombre de los evangélicos dominicanos. Porque ni es evangélico ni es dominicano. Entre las revelaciones del CODUE se echa de ver, parejamente, que los haitianos que han penetrado país bajo la cobertura de las Iglesias evangélicas, las han convertido en cajas de resonancias de rituales del vudú
5.En una maniobra de último minuto, un importante diario recoge las declaraciones del pastorJhorma Rivera, de la Asamblea de Dios, de la Iglesia la Trinidad, señalado por Paraison como responsable de la campaña en el 2011. Con esas declaraciones se le quiso echar agua al vino; ponerle un torniquete a las revelaciones que iban saliendo. El embajador haitiano, Fritz Cineas, aprovechó para darnos una paliza verbal propia de las verduleras. Dos periodistas de planta del diario que dio a la estampa las declaraciones de Paraison (HOY 27-2-2014) trataron de caricaturizar en sus columnas de comentarios al Ministro de lo Interior y Ministro de Defensa. Al parecer, para esos periodistas eran más creíbles las mentiras de Paraison que las investigaciones del Estado. Posteriormente, las cosas tomaron otros derroteros.
En una entrevista que el reverendo Rivera dio a un diario digital ( Cristiano digital) y en la versión reproducida en Diario Libre, Rivera negó rotundamente que fuera autor de la presente campaña, que imprimiera camisetas y que empleara a haitianos en sus campañas evangélicas. Todo esto huele a chamusquina. Aquí lo único claro, es que nada está claro.
A la investigación le quedan muchas incógnitas por descifrar. ¿Cuál es el propósito de los extranjeros que llevan estas camisetas?La propaganda en español, y no creole muestra la intención darnos a conocer un proceso de ocupación. ¿Y luego, quien paga estas operaciones? ¿Podrán apropiarse ante nuestras narices de un territorio que no les pertenece? ¿Se creen tan listos que nos van a engañar montando unos dispositivos de propaganda de ocupación y que seremos tan imbéciles de creerle sus mentiras? ¿Cuál era el propósito de las intervenciones de Paraison?
Para conocer lo que ha sido el comportamiento del señor Paraison bastaría desempolvar sus actuaciones turbulentas, desafiantes, cuando era cónsul en Barahona. Hay mucha tela por donde cortar. Tiene una personalidad tan controvertida como la de Rasputín. Se presenta ante los demás como sacerdote anglicano, rara avis, ni católico ni protestante, sino todo lo contrario. No lleva a cabo en el país ninguna misión religiosa, sino política. Ex cónsul y es Ministro de los haitianos de la diáspora. Es director ejecutivo de la Fundación Zile (isla en creole).El ropaje de religioso le va de perlas, camuflaje perfecto para ocultar sus operaciones. Varias personalidades le han dado su apoyo y son figurantes en el directorio de su Fundación, registrada en el 2005, los mentores locales son el sacerdote Julio Acosta, de Solidaridad Fronteriza; Telesforo Isaac, sacerdote episcopal, David Álvarez Martin (decano en PUCMM), Pierre Philippe, Christianne Blot, Serge Burguidy Gilbert, haitianos, y el embajador adscrito Alberto Despradel. Sus operaciones son financiadas por el Gobierno provincial de Quebec (Canadá), donde, posteriormente, han abierto una pequeña oficina ante sus mentores.
Tanto en el país, como en el extranjero el señorParaison se ha dedicado a atacar al poder judicial dominicano y a convertir el combate a la disposición de un poder del Estado en un objetivo capitalde la ONG que dirige. Tales operaciones quebrantan el artículo 76 del código penal dominicano.
Art. 76.- Toda persona que, desde el territorio de la República, se ponga o trate de ponerse de acuerdo con Estados extranjeros o con sus agentes, o con cualesquiera institución o simples personas extranjeras, para tratar de que se emprenda alguna guerra contra la República o contra el Gobierno que la represente, o que se les hostilice en alguna forma, o que, contra las disposiciones del Gobierno, se intervenga de cualquier modo en la vida del Estado o en la de cualquiera institución del mismo, o que se preste ayuda para dichos fines, será castigada con la pena de treinta años de trabajos públicos. La sanción susodicha alcanza a todo dominicano que desarrolle las actuaciones mencionadas aunque ello se realice desde territorio extranjero.
¿Tendrá el señor Paraison una patente de corso para violar la ley y burlarse de los dominicanos? ¿Por qué se ha hecho de la vista gorda ante la campaña que ha desarrollado este señor dentro y fuera del país? Las leyes ni se ignoran, ni se olvidan ni se negocian, sencillamente deben de aplicarse. Las autoridades están para hacerlas cumplir.
No hay que llamarse a engaños sobre los ejercicios de hipocresía de estos personajes pseudorreligiosos. Recordemos que Aristide era sacerdote, y mando a matar a decenas personas con el suplicio del collar de fuego (el pere Lebrun) y a pegarle fuego a la Catedral de Puerto Príncipe y a cometer toda suerte de tropelías. Estamos ante lobos disfrazados de corderos. Y hay que andar con pies de plomo. El propio Paraisson que se presenta ante los ingenuos como un hombrecillo afable, ha creado una fundación para mantener vivo en el candelero el resentimiento y el odio de los haitianos en los que influye, llamada memoria de 1937. Paraison vive de la condición de víctima internacional de los haitianos. Simplifica la realidad y la reduce a dos aspectos. Hay dos países. Hay un abusador y una víctima. Haití es la víctima. El mundo debe intervenir para restaurarle los derechos de los haitianos en Republica Dominicana, que es el Estado abusador. Bajo esta lógica, se pide dinero; se crean movimientos; se obtienen condenas internacionales del Departamento de Estado para, en su momento, solicitar una intervención internacional. De lejos, se les ve el plumero. Habrá muchos dominicanos llamados al engaño. Pero como dijo Abraham Lincoln, y como solía citar Juan Bosch:
“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”
La porción del pueblo que no se dejará engañar, plantará la resistencia en la palestra pública, en las redes sociales, en el teatro internacional, en cada provincia del país, en cada barrio y en las calles.
 Manuel Nunez <mnunez100@yahoo.com>

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