Carlos Manuel Ciriaco Teijeiro
[Por considerarlo de interés, reproducimos este trabajo]
¿El Candidato o El Partido?
Ustedes podrán estar de acuerdo conmigo o no. Sin embargo, como ciudadanos debemos considerar que para poder optar por una posición electiva, la Ley 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos ordena que para que un ciudadan@ pueda optar por una posición electiva, el mismo debe estar inscrito en un partido político.
¿A qué específicamente nos referimos?... Es bien sencillo y complejo de entender a la vez.
Sencillo porque como bien establecimos en líneas anteriores, no lo digo yo, lo dice la Ley antes citada, que si usted muestra interés y tiene intenciones de aspirar a un cargo electivo, no puede simplemente presentarse a competir por dicha posición si antes no se inscribe en un partido, agrupación o movimiento político y, que el mismo por supuesto, esté reconocido por la Junta Central Electoral, para que de esa manera su rostro pueda aparecer en la boleta electoral respaldado por el partido al cual usted pertenezca. Es la única vía para hacerlo.
Ahora bien, esta es la parte compleja... ¿Por qué?.
Bueno, porque es sumamente difícil hacerle entender al elector, que si el candidato por el cual simpatiza aparece en la boleta de un partido por el cual el elector no simpatiza, es muy probable que aún teniendo simpatía por el candidato este pueda recibir el voto de su elector.
¿A qué se debe esto desde nuestro punto de vista?
Es simple de entender. Esto sencillamente se debe a que lamentablemente la insignia partidaria, la agrupación o partido político, ha sido embarrada por las acciones indecorosa de una parte importante y representativa de dicha organización política, lo que ha provocado que en la psique del elector, todos los miembros de esa organización resultan o resultarían pocos o nada confiable por los hechos cometidos por quienes han liderado esa organización política, es algo así como, los "fulanos" -por no mencionar ninguna organización política en específico- "son todos unos ladrones y corruptos, ahí todos son iguales...". Y no es así.
Es por eso que es sumamente importante aclarar, que los partidos políticos tienen personería jurídica, que son organizaciones que fueron creadas para fines específicos y que, independientemente del accionar de sus miembros, dichas organizaciones en nada tienen que ser relacionadas con dichas acciones, dolosas o no de algunos de sus miembros, porque en quien debe recaer la responsabilidad de sus propias acciones es en los miembros de esa organización que las hayan cometido y no en la organización política misma. La organización política, la agrupación, el movimiento o el partido político es sólo la plataforma, es la sombrilla por si se quisiera llamar de una manera más sencillamente entendible, en la que se guarecen sus miembros para llevar a cabo sus acciones, buenas o malas, y cumplir con las responsabilidades asumidas si decidieran optar por una posición electiva y resultara ganador.
En conclusión, analice, no es el partido quien lo representa y lo representará a usted a la hora de elegir el candidato por el cual usted simpatiza. Quítese la venda a la hora de votar, y si usted simpatiza por un ciudadano que usted entiende lo puede representar de manera idónea y confiable, el día de las elecciones vaya y vote, no se quede en casa y haga lo que como ciudadano responsable usted debe hacer, y de esa manera cumplir con el deber y derecho constitucional que le corresponde, aún su candidato se haya afiliado a un partido que no es de su simpatía, porque lo verdadera y realmente importante es, que usted vote y haga la diferencia... porque recuerde: No es el partido, es el candidato.


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