Detrás del "Hombre Merengue" que hace vibrar las pistas, habita un papá presente que no negocia los afectos. Un recorrido por su faceta más íntima y los valores que comparte con sus cuatro hijos.
Por: Redacción Espectáculos
Santo Domingo, RD
Santo Domingo, RD
Kinito Méndez tiene una fórmula infalible para hacer bailar al mundo, pero fuera de la tarima, su mejor composición no lleva tambora ni güira: lleva las voces de sus hijos. Conocido por mantener su vida privada bajo un cauteloso y protector anonimato, el icónico merenguero dominicano abrió una ventana a su corazón para confesar cómo vive la paternidad cuando los reflectores se apagan.
Para él, la música es su profesión, pero su familia es el verdadero escenario donde se juega el éxito de la vida.
Un "Te amo" como rutina obligatoria
Al preguntarle cómo se define en el rol de papá, Kinito no titubea. Su respuesta es directa, cargada de una ternura que contrasta con la energía explosiva que derrocha en sus shows:
"Me veo como un padre amoroso, que aprovecha cada momento que me da la carrera para compartir con mis hijos, y que no deja pasar un día sin decirles te amo".
Ese recordatorio diario de afecto se ha convertido en el pilar de su hogar. Para un artista con una agenda internacional demandante, el tiempo es el recurso más escaso, por lo que Kinito ha encontrado la estrategia perfecta para no distanciarse: convertir las giras de trabajo en vacaciones familiares y refugios de convivencia.
┌──────────────────────────────────────────────────────────┐
│ LOS CUATRO ACORDES DE KINITO │
├──────────────────────────────────────────────────────────┤
│ • José Jesús: El intelectual, enfocado en sus estudios. │
│ • Lía Natasha: La heredera del pulso y la vena artística.│
│ • José Aquino: El alma trabajadora con visión americana. │
│ • Sacha M.: El cable a tierra, el apego puro a la familia.│
└──────────────────────────────────────────────────────────┘
Cuatro hijos, cuatro mundos distintos
Una de las mayores virtudes de Kinito como padre es su capacidad para observar, entender y respetar la individualidad de sus retoños. Lejos de imponer un molde, celebra las diferencias que hacen único a cada miembro de su equipo: José Jesús destaca por su disciplina académica; Lía Natasha lleva el ADN del arte corriendo por sus venas; José Aquino, con mentalidad norteamericana, enfoca su energía en el mundo laboral; y Sacha M. se corona como el imán que mantiene a todos unidos gracias a su profundo apego familiar.
Los valores que no se negocian
A la hora de hablar de la crianza, el intérprete de grandes éxitos tiene muy claro cuál es el norte que les hereda a sus hijos. En su casa existen tres pilares fundamentales que no se discuten ni se flexibilizan:
- El amor a Dios como base y guía espiritual de cada paso.
- El amor al trabajo para construir un futuro con esfuerzo propio.
- La excelencia como norma de vida, instruyéndolos siempre a hacer las cosas bien hechas desde el primer intento.
Kinito Méndez demuestra que se puede ser un gigante de la música popular y, al mismo tiempo, un padre con los pies en la tierra, cuyo mayor tesoro no son los discos de oro, sino la certeza de que sus hijos se duermen cada noche sabiéndose profundamente amados.


0 Comentarios