Escalada militar rompe cualquier avance en las negociaciones; Washington advierte que responderá con fuerza.
TEHERÁN. Irán rechazó formalmente los términos del acuerdo negociado para el estrecho de Ormuz y ejecutó un ataque sorpresa con misiles balísticos contra instalaciones militares estadounidenses en territorio jordano, profundizando la crisis en Oriente Medio.
Según la Guardia Revolucionaria Islámica, la ofensiva tuvo como objetivo una base aérea y un centro de mando utilizados por fuerzas estadounidenses. La acción se presenta como respuesta a operaciones militares recientes y a lo que Teherán califica como incumplimiento de los compromisos pactados en torno a la seguridad de la ruta marítima.
Por parte de Estados Unidos, el Mando Central informó haber interceptado los cinco misiles lanzados, sin registrar víctimas ni daños materiales. El presidente Donald Trump advirtió que el país responderá “con toda la fuerza necesaria” si persisten las agresiones contra intereses estadounidenses en la región.
Negociaciones rotas
El estallido de violencia coincide con el colapso de las conversaciones entre ambas naciones. Irán había señalado anteriormente que los ataques estadounidenses y las nuevas restricciones a sus exportaciones petroleras dejaron sin efecto los puntos esenciales del memorando que buscaba poner fin a las hostilidades.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del comercio mundial de petróleo, sigue siendo el punto neurálgico de la tensión: cualquier alteración en su tránsito impacta de inmediato los mercados energéticos globales.
La cadena de enfrentamientos se ha intensificado durante todo julio: además de esta acción, se han registrado ataques iraníes contra posiciones aliadas en Kuwait y Baréin, así como operaciones conjuntas de Estados Unidos y sus socios contra milicias alineadas con Teherán en Irak.
Para analistas, este cruce de ataques cierra cualquier posibilidad de tregua inmediata y eleva la incertidumbre sobre la estabilidad de toda la región.


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