Más de 3,000 rescatistas internacionales y miles de voluntarios continúan las labores de búsqueda y asistencia humanitaria tras el devastador doble sismo que sacudió el norte del país.
CARACAS.– Los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que estremecieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio han dejado un saldo de al menos 2,595 fallecidos y 12,400 personas heridas, además de cuantiosos daños en viviendas, comercios, infraestructura y activos económicos, según el más reciente balance oficial.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que más de 6.462 personas han sido rescatadas con vida, mientras continúan las operaciones de búsqueda en las zonas más afectadas.
Amplio despliegue de rescate
Las labores de emergencia cuentan con la participación de más de 3,000 rescatistas procedentes de 33 países, apoyados por unos 17,800 voluntarios venezolanos que colaboran en la remoción de escombros, el traslado de ayuda y la asistencia a los damnificados.
Uno de los rescates más emblemáticos fue el de Hernán Gil, un vigilante de 43 años que permaneció ocho días atrapado bajo los escombros de un edificio en Playa Grande, estado La Guaira. Su extracción con vida fue posible gracias a una compleja operación de más de 72 horas en la que participaron más de un centenar de especialistas internacionales.
Millones de afectados
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por el doble terremoto, considerado uno de los desastres naturales más devastadores registrados en la historia reciente de Venezuela.
Mientras tanto, la actividad sísmica continúa. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) ha contabilizado 862 réplicas desde el evento principal, incluidas varias registradas en las últimas horas, dos de ellas con magnitud de 3.2.
Crece la ayuda humanitaria
Los organismos internacionales han intensificado la asistencia a la población afectada.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) desarrolla un plan para atender a unas 500.000 personas durante los próximos tres meses mediante la distribución de canastas alimentarias y comidas preparadas en los albergues administrados por Naciones Unidas.
Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) calcula que alrededor de 680,000 niños requieren asistencia humanitaria urgente tras la emergencia.
Daños millonarios
Una evaluación preliminar del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), basada en análisis satelitales, estima que las pérdidas económicas ascienden a unos 6.700 millones de dólares, debido a la destrucción de viviendas, edificios, comercios, vehículos e infraestructura.
Las autoridades venezolanas informaron que más de 12,800 personas perdieron sus hogares, mientras que la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) ha documentado que unas 16,000 personas han tenido que desplazarse y buscar refugio en otros lugares.
En medio de la emergencia, varios gobiernos han reforzado su cooperación con Venezuela. Entre ellos figura Brasil, cuyo ministro de Defensa, José Múcio, visitó recientemente el país para evaluar nuevas iniciativas de apoyo destinadas a la reconstrucción de viviendas e infraestructura.

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