NUEVA YORK, — Una madre y su hija, ambas de origen dominicano, han sido acusadas de dirigir una sofisticada red internacional de robo que abastecía mercancía sustraída de comercios de la zona metropolitana de Nueva York para su reventa en Estados Unidos y en la República Dominicana. Una de las mujeres administraba al mismo tiempo una guardería infantil en su vivienda, convertida también en centro de almacenamiento y distribución de los productos robados.
María «Glenny» Betances, de 47 años, y su hija Lesli Cruz, de 24, enfrentan cargos de posesión criminal de bienes robados, hurto mayor, conspiración y otros delitos tras una investigación que reveló cómo organizaban a cómplices para sustraer artículos de alta rotación y valor, los almacenaban en sus hogares y los comercializaban por redes sociales o los enviaban al extranjero.
📌 El esquema: robar, almacenar, revender y exportar
«Según las acusaciones, estas acusadas dirigían a grupos de ladrones para actuar en numerosos establecimientos comerciales del área metropolitana neoyorquina». Guardaban la mercancía en sus propias casas, la ofrecían en redes sociales para la venta local y enviaban otro cargamento a la República Dominicana con fines de reventa», detalló la fiscal de distrito de Queens, Melinda Katz, en un comunicado oficial.
Las autoridades determinaron que la banda operaba en tiendas reconocidas como Marshalls, TJ Maxx, HomeGoods, CVS y Ulta Beauty, dentro de Queens y Staten Island, así como en los condados de Nassau, Westchester y Rockland. Las acusadas daban instrucciones precisas: buscar artículos de belleza de lujo, prendas de vestir y productos de salida rápida que pudieran revenderse a buen precio en poco tiempo.
🏠 Una guardería convertida en centro de operaciones
El caso cobra especial gravedad por el hecho de que Betances, residente en Valley Stream, gestionaba en su propia vivienda la guardería infantil «Smile Bright», atendida por niños de entre seis semanas y 12 años, mientras en el mismo inmueble se recibían, almacenaban y despachaban productos de procedencia ilícita. Por este motivo se le añadió un cargo adicional por poner en peligro el bienestar de menores.
Su hija Lesli Cruz, residente en East Elmhurst, compartía las tareas de organización, venta y distribución.
🔍 Investigación encubierta y evidencia abrumadora
La fiscalía de Queens, en colaboración con la Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía Estatal de Nueva York y el Departamento de Seguridad Nacional, abrió a principios de año una pesquisa sobre la actividad sospechosa en la vivienda y guardería de Betances.
Entre el 10 de febrero y el 16 de julio de 2026, agentes encubiertos realizaron diez transacciones vendiéndoles productos supuestamente robados. Madre e hija pagaban por ellos entre el 17% y el 37% de su precio de venta al público. Betances llegó a manifestar interés expreso en cosméticos de marcas de lujo como Dior, Gucci, Prada y Chanel, así como en un pedido de dos mil pares de pantalones vaqueros de la marca American Eagle.
Una pista clave se produjo el 14 de abril, cuando un contenedor azul enviado desde el garaje de Betances fue interceptado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). En su interior se hallaron 760 artículos de belleza valorados en más de 22.000 dólares.
💵 Más de 5.000 artículos y miles en efectivo decomisados
El 21 de julio se ejecutaron órdenes de registro en ambas residencias, con resultados contundentes:
- En casa de Betances: 4.272 artículos valorados en unos 131.114 dólares — cosméticos, lencería, pijamas, ropa de marcas como Ulta Beauty, Victoria’s Secret y Polo Ralph Lauren — además de herramientas para retirar dispositivos de seguridad, cientos de etiquetas antirrobo rotas y 10.000 dólares en efectivo.
- En casa de Cruz: 101 artículos por valor de 6.067 dólares, procedentes de Macy’s, American Eagle, Longchamp y Walmart, además de otros 20.000 dólares en efectivo.
En total, las autoridades recuperaron más de 5.000 artículos robados con un valor minorista combinado de 159.602 dólares, a los que se suman 30.000 dólares en efectivo decomisados.
⚖️ Comparecencia y posible condena
Betances fue presentada ante el juez Thomas Wright el 24 de julio, y Cruz ante la jueza Lana Schlesinger el 22 de julio. Ambas deberán volver al tribunal el 29 de septiembre. De ser declaradas culpables, enfrentan penas de cinco a quince años de prisión.
La investigación continúa: otras dos personas permanecen bajo custodia por causas distintas y se espera su comparecencia próximamente, mientras que dos presuntos cómplices siguen en libertad y son buscados por las autoridades.


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